domingo, 1 de febrero de 2009

ROAD TRIP (El exceso de consumo de alcohol es perjudicial para la salud Ley 4201)


SEGUNDA PARTE (PARTE II)


Salió el sol, como antes de acostarme no cerré las cortinas me desperté con su luz de la mañana, eran las 8:30 A.M., solo había dormido 4 horas, tiempo insuficiente para recuperarme del envenenamiento por alcohol al cual había sometido a mi cuerpo la noche anterior.

En el ambiente un olor fuerte a dispensario médico, era el tufo que provenía de mi boca y que ni con 20 mentas Halls de las blancas se podía mermar.

Me senté al borde de la cama y traté de organizar en mi mente los acontecimientos que me llevaron hasta esa habitación, todo estaba en blanco, no tenía ni idea de cómo había llegado ahí y mucho menos donde me encontraba.

Mire mi cuerpo y me percaté de que traía puestos la chaqueta, camisa, pantalón y corbata que había usado para ir a la boda.

Junto a la cama mi bulto, un vaso de agua, un cepillo de dientes nuevo en su empaque y una toalla.

Mi cabeza como una bomba a punto de explotar, hasta sentía el transitar de la sangre a través mi sien.

Al recordar esa jaqueca me doy cuenta que Dios es un fanático de la moderación, por ello cuando abusamos de algo, siempre nos hace daño, para probarlo bastan unos cuantos ejemplos: Si comemos mucho chocolate nos da diarrea; si comemos chicharrón en exceso engordamos, sufrimos colesterol o se nos tapan las arterias; si abusamos de los dulces, nos duele la barriga; y para no perder la costumbre si ingerimos alcohol en exceso NOS DA RESACA.

Esa mañana sin duda estaba sufriendo la peor de las vividas por mi en mis casi 35 años de vida.

Me paré de la cama, tomé mi bulto, abrí la puerta y miré a todas partes, como no conocía esa parte de la casa, seguía sin idea de mi paradero, salí por un pasillo y grande fue mi sorpresa, ESTABA EN CASA DE MI NOVIA, fue cuando la vergüenza y la desesperación se apoderaron de mi, UFFFFFFF ¿QUE HABIA HECHO? ¿Como llegué aquí? ¡Esto no me puede estar pasando a mi!

Al darme cuenta, salí corriendo en dirección contraria y entré a la misma habitación de la que había salido.

Por la impresión y el esfuerzo, el dolor de cabeza del que hacía gala se incrementó de manera exponencial.

Me senté de nuevo en la cama y abrí los oídos lo más que pude, atento para determinar quienes estaban despiertos.

Como quería salir rápido y pasar lo mas desapercibido posible, (no que esto fuera posible ya, INGENUO YO), firmé un vale y sin pasar por la ducha me cambié la ropa y como no escuchaba a nadie me dispuse a huir antes de que todos se despertaran.

Cuando traté de escabullirme a través de la sala hasta la marquesina, fui interceptado por Mecho (Mercedes) la muchacha de la casa, quien se había dado cuenta de que estaba despierto y se dirigía a la habitación con una bandeja en las manos, sobre la cual reposaba un vaso grande de jugo de lechoza con leche (papaya) y unas tostadas.

¡Mecho!!! ¿Desde cuando los borrachos beben lechoza??? ¿A caso no sabes que es una leyenda urbana eso de que la LECHE CURA LA BORRACHERA…? Y mucho menos la resaca!!! Eso deberían enseñarlo en la escuela o por lo menos colocar una leyenda en los envases tetra-pac que diga en letras rojas muy llamativas “EL CONSUMO DE PRODUCTOS LACTEOS ESTA PROHIBIDO BAJO LOS EFECTOS DEL ALCOHOL Y/O RESACA MATUTINA”

Por educación me tomé la mitad del jugo y en menos de 5 minutos estaba montado en mi carro rumbo a la capital, no había bien doblado la esquina y la lechoza hizo de las suyas me revolteo el estomago y me vi forzado a parar para como diríamos nosotros los Dominicanos llamar a JUAN (VOMITAR), tras lo cual retomé mi camino un poco más aliviado.

Como era verano el sol de la mañana ya calentaba, lo cual unido al hecho de que el carro tenía el aire defectuoso y que mi cuerpo estaba eliminando el alcohol, los sudores se hicieron presentes de manera copiosa.

Tomé la carretera y cuando había transitado unos 15 kilómetros, el calor, el dolor de cabeza y el malestar estomacal se hicieron cargo de mi, por lo que me detuve en el paseo, acosté el sillón y traté de echar una pavita (una siesta).

El sol calentó tanto el carro que me vi forzado a seguir, imagínense estaba tan mal en ese momento que no estoy seguro de si era mejor seguir manejando la noche anterior con el jumo alegre y dormilón, o estar en la carretera con este dolor de cabeza y resaca.

La cuestión es que entre mi Ángel Guardián al volante y yo, a pesar de mi malestar, el sudor, el aire acondicionado defectuoso, el solazo y el calor, nos las ingeniamos para llegar hasta el Restaurant El Típico Bonao, siii, el que está en la carretera justo a mitad del camino entre Santiago y mi destino Santo Domingo.

Allí entré, me dirigí al baño, llamé a Juan de nuevo, me lavé la cara y me senté en la barra, lo cual se podía en esa época, pedí una Coca Cola con mucho hielo y lentamente comencé a consumirla para recobrar líquidos corporales y azúcar.

Mientas hacía esto, se me acercó la esposa del Dueño, la cual estaba observándome desde mi llegada.

La doña me miró y dijo “ ¡Mi hijo si sufres de lo mismo que yo! ” Yo la miré fijamente y pensé ¿PERO DONA USTED SUFRE DE RESACA? Ella siguió hablando mientras me repetía una y otra vez sobre sus problemas de Migraña (jajaja).

En la conversación le dije que su hija estudiaba conmigo en la universidad y que éramos amigos, esto la llenó de alegría, despertando un espíritu solidario que con ningún desconocido se atrevería a exponer.

Me hizo pasar a la oficina privada de su esposo, quien para la época era el Senador, me sentó en un sillón reclinable junto a una foto enorme del mismo dándole la mano a Fidel Castro, me encendió el aire acondicionado y me dijo que me recostara un rato en lo que me preparaba un remedio.

Abandonó la habitación y como a los treinta minutos regresó con un Té de hojas de Naranja. El que me conoce sabe que soy el personaje más ANTI TE que existe en el universo, es más, si yo hubiese sido el representante Ingles en Boston, el día en que los nativos echaron al agua el cargamento de Té de los ingleses, la guerra de Independencia Americana nunca hubiera iniciado, pues yo los habría ayudado.

Bueno…, regresando al Té, el cual estaba súper caliente y humeante, en una tasa grande de esas que nuestras abuelas guardan tras los cristales de una vitrina en la sala, la cual me pasó diciendo “Bébetelo entero que es lo mejor para la Migraña, yo con eso siempre me mejoro”

Yo estaba acorralado pues no podía confesarle a la doña la realidad de mi situación, la resaca no era una opción y mucho menos tras el despliegue de hospitalidad que había exhibido para conmigo, además no quería que me recordara como el amigo borrachón de su hija, por esta razón me tomé de un solo tirón el contenido de dicha pócima, devolví la tasa y ella se marchó.

Como era de esperarse, tras ingerir el supuesto remedio, me ví forzado a salir huyendo rumbo al baño, le pasé por al lado a mi buena samaritana a quien le tumbé la bandeja y su contenido, halé lo que parecía ser la puerta de un baño, entré y llamé a Juan por última vez.

La doña se devolvió y con su cara de preocupación dijo “Parece que la migraña te da peor que a mi” ¿Quieres que llame al doctor para que te inyecte? Le dije que no, que con un poco de sueño se me quitaba.

Me llevó del brazo al sillón, apagó todas las luces, cerró las cortinas y me dejó dormir.

Para no cansarles el cuento, me eché un sueñito de 5 horas en ese sofá, salí al comedor del restaurante y me bajé un buen plato de Sancocho de cuatro carnes, le di las gracias a la doña y salí rumbo a la capital.

Llegué a casa como a las 8 de la noche, es decir, casi 12 horas después de que salí desde La Vega rumbo a ella.

Cuando aterricé en el parqueo de mi edificio y apagué la Guagüita Opel, le di gracias a Dios, inscribí a mi Ángel guardián en la lista para recibir el premio de la Nobel de la Paz y me prometí a mi mismo, lo cual aun hoy mantengo, no cometer el error de tomar carretera bajo los efectos, pues como dicen los comerciales EL EXCESO DE CONSUMO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD LEY 4201.

FIN

12 comentarios:

Mr. JS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Analia dijo...

esta parte del cuento no tiene madre ni padre, tu deberias de irte al mar y tirarte de espaldas tres veces como dicen los viejos, mijo que mala racha tu tienes!!!
ahora yo no se si reirme o no jajajaja es que mierquina que suerte tu tienes... jajajaja

Anónimo dijo...

(hola soy rakel) jajajaja bueno menos mal q has aprendido algo ..yo q tu la proxima vez q tengas algo parcdio planea ya un sitio donde dormir y no una aventura pa volver...jajajjaja!!!!

Themys Brito dijo...

Guido, qué suerte! Esto da para una película. Jajaja... que bueno que ahora ya tu angel tiene menos trabajo.
Saludos.

Maria Estilia dijo...

ay mi madre! que fuerte lol!!!

Guidillo yo no he sabido de la muela no... el como que se iba a retirar un tiempo del blog.. creeo, porque recuerdo haber leido que se estaba reencontrando con unos fantasmas ahi de su pasado... algo asi...

En fin... si nos juntamos los bloggeros yo te aviso por esta mesma via :P

Liorys dijo...

Mijo, por Dios.
A ti te pasan vainas.
Dime una cosa, ya le dieron el Premio Nobel a tu Angel de la Guarda?
Porque es lo minimo, a tan arriesgada situacion, de llevarte con vida a casa de tus suegros.

Ps. Gracias por seguirme.

Gazcue es Arte dijo...

Diablo, esa resaca era dura, casi 12 horas de la vega a santo domingo, muy fuerte.

Cø¥ôTë dijo...

Jeñol.. no sé ké tanto ha leído en mi blog.. pero si le cae atrás a las etiketas de Jumos, se dará cuenta que mi "san cuidaborrachos" debe ser pana de su Angel...

Guido Gil Buonpensiere dijo...

JAJAJJAJAJAJAJAJAJAAJA

Parece que en el cielo hay una flotilla de Angeles!

Mariell dijo...

Tu si que tienes historias que contar! Donde es que se consiguen esos angeles de la guarda? Encomiendame un par....

Migueloski dijo...

jjajajajajajaja, olleme y yo que pensaba que a mi me pasaban vaina en esta vida.☺♣☺

Hey como te va?...

Beb! dijo...

mmm.. a ti te barrieron los pies cuando tu eres chiquito!? jajaja porque que cosas las que te pasan