miércoles, 10 de febrero de 2010

EL T-RAPTOR, LA DOMESTICA Y LAS CONTRARIEDADES CULINARIAS DE MI INFANCIA

Uno nunca termina de conocer a la gente, hurgando en unas gavetas en mi casa materna encontré varios artículos sobre la vida y la biografía de Steven Spielberg, esto me sorprendió pues no había reparado en la admiración que ella le tenía a este director de películas de ciencia ficción.

Buscando más profundo me tropecé con algo que nunca pensé que encontraría, en mis manos reposaba el manual, la Biblia, la enciclopedia para la contratación de muchachas para el servicio doméstico, EL ALBUM CON TODAS LAS FOTOS Y DESCRIPCIONES DE LOS ANIMALES PREHISTORICOS DEL JURASSIC PARK.

Aparentemente Mr. Spielberg había diseñado un protocolo infalible para evitar que tres (3) seres en la pubertad (MIS HERMANOS Y YO) recurrieran al viejo hábito de perder la virginidad con la doméstica, el cual mi madre pensaba seguir al pié de la letra, claro era partidaria del viejo dicho que reza ¨Es mejor evitar que remediar¨.

A consecuencia de esto en la parte trasera de nuestra casa siempre habitaron seres como traídos de otros planeta, en eso de buscar domesticas (MUCHACHAS DEL SERVICIO, SIRIVIENTAS), mi madre se las traía.

Hubo de todo y créanme que no exagero, nada con apariencia medianamente humana, desde Mecho la nacional haitiana que tenía 24 dedos (6 en cada mano y cada pié), hasta Aleyda una Azuana ¨Evangelica¨ que se escapaba todas las noches a fornicar con Daniel el Sereno del Edificio.

YO: ¨Mamá Aleyda se va todas las noches y le da besitos a Daniel, yo la vi, te lo estoy diciendo¨;

MAMA: ¨Mira muchacho del diablo no digas esas cosas de esa señora tan seria, una mujer que solo sabe hablar de su biblia y de los Salmos ¡CARAMBA!¨

No quieran ustedes imaginar la cara de sorpresa que puso mi madre cuando Aleyda, esa señora tan ¨Seria¨ como ella decía, renunció porque estaba embarazada de Daniel quien by the way estaba casado… jajajja… SANTO PECADO.

La mejor de todas, el clásico por así decirlo, es Chede o Mercedes como fue bautizada, para mi que esta salió del centerfold del álbum, era algo así como una combinación entre el T-RAPTOR (sin su inteligencia) y Cuco Valoy porque era calva. La tipa era más fea y bruta que la palabra SOBACO.

La era de Chede fue sin dudas las mas oscura de todas, la tipa no sabía ni pasar un huevo por agua, a razón de esto la hora de la comida entre mis hermanos era referida como LA HORA DEL LODO.

Yo y mis hermanos siempre regresábamos del Colegio (La Salle) a pies, el sol nos calentaba las cabezas, el hambre hacía que nuestros estómagos se retorcieran y aun así los 5 kilómetros que debíamos transitar, lejos de sentirlos alejados se percibían como una minúscula grieta entre nuestras anatomías y la guillotina, pues sabíamos que al llegar a casa nos expondríamos a las destrezas culinarias de Chede.

Su repertorio estaba compuesto desde un arroz con maní y un pollo seco y quemado, hasta un sancocho (SOPA CON MUCHAS CARNES) sólido que había que comer con cuchillo y tenedor.

Una vez mamá compró unos camarones para hacer un asopao (ALGO ASI COMO EL RISOTO EN ITALIA) en el fin de semana, nosotros esperábamos con ansias los sábados y domingos porque sabíamos que esos días recibiríamos alimentos para consumo humano ¡Claro si mamá era quien cocinaba!.

El día designado mamá se levantó temprano y se puso manos a la obra, Chede a su lado picando verduras, mientras ella disponía todo lo relativo a los platos que degustaríamos.

Estando en eso se dirigió al congelador, lo abrió, husmeó por todas partes y preguntó:

¿Chede donde están los camarones que tenía guardados?

A lo que ella ágilmente respondió: Doña ¿Camarones? Yo no se lo que es eso… No será algo a lo que le cayó cucarachas dentro del freezer que yo voté la semana pasada?

La genio pensó al ver las patas y antenas de los camarones que se trataba de cucarachas, que animal…

Fue la última vez que la vimos, gracias a ese error mamá decidió prescindir de sus servicios y por unas semanas comimos comida de verdad.

Como al felicidad en casa del pobre no dura, tras un corto periodo de festín estomacal, mi madre decidió nuevamente recurrir a su ALBUM/MANUAL y contratar a un espécimen más.

De haber sabido de donde provenían los especímenes, seguro me hubiera pasado la infancia esperando el meteorito que se estrelló en el planeta Tierra y fomentó la extinsión de los dinosaurios, ahora entiendo porque cuando vi en el cine la película JURASSIC PARK no me pareció tan asombrosa…. Jajajjaa

LO PEOR ES QUE ESTA HISTORIA SE REPITE Y SE REPITE EN TODOS LOS HOGARES DE CLASE MEDIA Y ALTA…

¿Y TU TENIAS UN T-RAPTOR EN TU CASA? ¡CUENTAME TU HISTORIA!